El Polo Binacional de Salto Grande celebra su segundo aniversario

A dos años de su inauguración formal, el El Polo Binacional Educativo Científico Tecnológico y Productivo de Salto Grande continúa consolidándose como referente en la región en base a sus objetivos, de Formar, Atraer y contribuir con el Desarrollo de la Región.

 

“El Polo nació como un articulador entre la academia, el Estado y el Sector Productivo para incidir en los lugares donde es necesario que se adapte conocimiento de vanguardia para mejorar el capital humano de las organizaciones. La intención siempre es atraer nuevas empresas para que se instale en la región y potenciar las actuales para lograr el Desarrollo para el bienestar de la población de la zona” detalló Carlos Albisu, presidente de la Delegación del Uruguay.

 

“La producción, la generación de oportunidades de inversión como de empleo, son temas centrales que nos planteamos al pensar en el Polo Binacional; en este sentido venimos apuntalando lo que hace a la formación y a proyectos para el desarrollo productivo con el objetivo que contribuyan al Desarrollo Regional” señaló Juan Orabona, vicepresidente de la Delegación Argentina.

 

Agregó además que “esta es una muestra del compromiso que hemos asumido con los vecinos de nuestras ciudades y el de poner a Salto Grande al servicio de la Región”.

 

“En el diseño de las propuestas de formación pusimos el foco en la demanda del mercado laboral actual y futuro, ya que la idea es formar recursos humanos calificados para las empresas que se vengan a instalar y como consecuencia generen empleos de calidad, que es una de las demandas que sabemos, tienen nuestras comunidades” cerró Albisu.

 

 

Dimensionando el impacto de estos dos años

A lo largo de este tiempo se dictaron más de 60 capacitaciones diferentes, donde participaron casi 16.000 inscriptos. El 90% de los participantes fueron de Argentina y Uruguay y los restantes del resto de Latinoamérica. Se recibieron participantes de 258 ciudades distintas desde Tierra del Fuego a Centroamérica, lo que habla del buen posicionamiento de Salto Grande en el contexto internacional y de la validez de las propuestas que han tenido esa gran aceptación.

 

Además, el 40% fueron jóvenes de entre 18 y 25 años, estudiantes o haciendo su primera experiencia laboral, y un 55% de personas entre 25 y 65 años que se encuentran trabajando o que desean actualizarse en las nuevas tecnologías.

 

El trabajo desarrollado para la industria del Cáñamo y la Cannabis medicinal también es uno de los puntos importantes que se han llevado adelante, junto con los proyectos de reducción de brecha digital, investigaciones de ciencia aplicada y proyectos referidos a energías renovables e Hidrógeno Verde, como así también la instalación del Centro de Entrenamiento en altura, único en Sudamérica.

 

Cabe mencionar que las capacitaciones que han sido gratuitas y abiertas; por mencionar solo algunas, la primera Jornada Binacional en Seguridad y Salud en el Trabajo contó con más de 730 participantes siendo un hito para el sector.

Así mismo, el trabajo con organizaciones de productores, organismos del Estado y Universidades para la mejora de la producción de citrus, arándano y otras actividades productivas son hechos que se encuentras hoy en desarrollo.

 

“A través del trabajo conjunto con CONICET y co-financiamiento de Salto Grande, se están llevando programas de investigación orientados al desarrollo de nuevas variedades de arándanos y citrus que permitan contar con cepas que optimicen las cualidades naturales de los cultivos en nuestra zona” destacó Juan Domingo Orabona.

“La vinculación entre distintas instituciones de ambos países nos han permitido llevar a cabo diferentes actividades potenciando iniciativas y avanzando en el fortalecimiento del intercambio de conocimientos en un marco de binacionalidad” cerró Orabona.

 

Entre las acciones encaradas en territorio, se inauguraron siete puntos digitales, construidos por la Delegación Argentina, en localidades de Osvaldo Magnasco, Federación, Los Conquistadores, Colonia Ayuí, La Criolla, San Jaime de la Frontera y Puerto Yeruá donde una vez instalados, desde el Polo Binacional se aportó contenidos y la articulación con distintos canales para identificar necesidades formativas y acercar herramientas para el desarrollo de las capacitaciones necesarias.